ACOSAN AL ÁGUILA NEGRA, PERO VENCERÁ
(Navarra, clave de Euskadi; Euskadi, clave del Estado español)
(Carta abierta a un obrero con vocación de suicida, que vive en el madrileño barrio de Carabanchel, que se dice socialista y que no se entera de lo que pasa en Navarra y en el resto de Euskadi)
"23 DE FEBRERO - CONTRA FASCISMO,
INFORMACIÓN"
(sinopsis)
La tesis de la que parte el libro es el desbordamiento de las estructuras de la información social establecidas por un acontecimiento concreto: el 23 de febrero. Ese desbordamiento se produce como consecuencia de unas condiciones históricas concretas que se trata de esclarecer. El proceso de esclarecimiento pasa necesariamente por desvelar cuáles son esas estructuras, su funcionamiento y su función. Toda la ciencia de la comunicación de ascendencia positivista y también, desde otra faceta, la investigación estructuralista, se nos revelan como ideología enmascaradora del fenómeno real de la comunicación social, La casi universalmente aceptada formulación de Lasswell
¿quién
dice qué
a través de qué medio
a quién
con qué efecto?
oculta lo fundamental: ¿cómo? y ¿por qué? ese alguien dice lo que dice, a través de tal medio, a quien y con qué efecto. La copiosísima "investigación" sobre la comunicación y sus medios evita con admirable rigor estas dos preguntas claves. ¿Por qué? Porque está cumpliendo su papel real de defender el sistema establecido. De hacerlo opaco a la conciencia de los individuos. Incluso y sobre todo a la de los individuos que fabrican la información. De ahí que el primer y principal capítulo del libro lleve por título
EL BOSQUE ENCANTADO DE LAS
APARIENCIAS
O CÓMO SE FABRICA "NORMALMENTE" LA
INFORMACIÓN
Se estudia en él, no sólo los hechos más conocidos y evidentes de la pertenencia y control de los medios informativos, del monopolio o semimonopolio de las grandes productoras de información, las agencias internacionales de prensa y las cadenas de medios. Sino también y sobre todo aspectos mucho más misteriosos y eficaces de la representación pública de la realidad social por los medios de comunicación. Se investiga y trata de esclarecer la práctica viva, el trabajo real de los productores del material informativo y el encuadramiento institucional y práctico-ideológico que condiciona esa práctica. Uno de los aspectos más interesantes es el de la profesionalidad como ideología. Es decir: la profesión (en nuestro caso la de periodista) como práctica ideológicamente condicionada que escuda precisamente su condicionamiento bajo el caparazón supuestamente neutro de la profesionalidad.
Otro de los enfoques aspira a revelar el papel de la información en el proceso histórico real. Difícilmente podría pensarse un caso concreto más adecuado que el 23 de febrero para esta investigación. Un análisis crítico de este papel revela la doble y paradójica función que la comunicación social tiene en nuestra sociedad actual. Por una parte es un instrumento de control que refuerza el dominio que ejerce la clase dominante; por otra parte es un producto del trabajo social de la clase materialmente productora y, aunque de forma muchas veces distorsionada, expresa los intereses colectivos de esa clase y tiende en esa medida a una transformación de la conciencia y a la superación de la alienación".
Llamo tu atención, compañero, sobre las últimas frases de Carlos en ese texto, cuando afirma que la comunicación social es, también, "un producto del trabajo social de la clase materialmente productiva y que expresa los intereses colectivos de esa clase y tiende en esa medida a una transformación de la conciencia y a la superación de la alienación". Voy a colaborar con Carlos en la elaboración de su libro de forma aún más específica que nuestra habitual crítica de ida y vuelta de los materiales que van surgiendo del trabajo. Mi colaboración se va a centrar en tres aspectos muy concretos de acarreo de materiales y elaboración crítica de los mismos para validar empíricamente la tesis contenida en esas frases.
En primer lugar voy a enviar a Carlos mis notas sobre un proceso que los dos hemos vivido juntos: el de contemplar el fracaso de "MUNDO OBRERO" como diario y el de "EL SOCIALISTA" como semanario precisamente porque su línea no expresaba los intereses colectivos de la clase materialmente productiva sino, por el contrario, la suicida y estéril línea de la docilidad, el acojonamiento, la desmovilización popular y obrera y el arrodillamiento estúpido -inútil para más inri-, que intentaba e intenta apaciguar y aplacar las iras de los fascistas, En el caso de "EL SOCIALISTA" tú recordarás bien, porque lo viviste, que en el Noviembre de 1975 -Franco agonizante- en el cursillo clandestino sobre CAMPAÑAS ELECTORALES (que 3 años después tomó la forma del libro de Carlos, Margari y mío "LAS CAMPAÑAS ELECTORALES Y SUS TÉCNICAS"), nosotros insistíamos en la necesidad de un diario múltiple a base de un doble pliego común para el Estado, otro para la nación o región respectiva, otro para la provincia, otro para la comarca y otro para la ciudad o el barrio, elaborando "a pie de obra" con participación no sólo de los militantes sino también de las asociaciones de vecinos, sindicatos, grupos sociales y vecinos individuales de forma que las "redacciones de barrio" fueran, simultáneamente, núcleos de agitación y propaganda y que "EL SOCIALISTA" de Usera o el de Vallecas o el de Moratalaz fuera a la vez órgano de información e instrumento de acción y presión políticas concretas. Recordarás también que en el otoño del año 77 el hombre que entonces dirigía "EL SOCIALISTA" se acercó a Carlos, a Margari y a mí para discutir esos planteamientos y para ofertarnos a los "rojos disidentes" un hueco y una libertad en sus páginas y recordarás cómo esa oferta acabó como el rosario de la aurora con el levantamiento, cuando estaba ya compuesto y compaginado, de mi artículo "TE EQUIVOCAS, FELIPE", después publicado en otro sitio.
En segundo lugar voy a aportar a Carlos mis notas y comentarios sobre otros dos procesos que también vivimos juntos y cuya aparentemente paradójica cronología arroja luz sobre su tesis. Me refiero al contraste entre: 1) la permeabilidad que en el verano de 1976 encontramos en unos diarios, y revistas y emisoras (que aún no eran "formalmente" libres) para admitir y recoger las noticias y los comunicados de la lucha que la línea marxista y revolucionaria desencadenó en el seno del PSOE sector histórico contra el proyanqui y colaboracionista de Fraga Secretario General Víctor SALAZAR, y cuya victoria, en la que tuvo importante papel esa permeabilidad de los mass-media, nos llevó a la reunificación del 27º Congreso; y 2) el boicot y el silenciamiento sistemático a las notas y comunicados de PROMARX realizado por la prensa (declarada ya "constitucionalmente" libre) precisamente desde el mismo momento en que en diciembre de 1978 llamamos a la abstención en el referéndum constitucional. Boicot en el que destacó esplendorosamente «MUNDO OBRERO» fulminándolo con el grotesco episodio de solicitarme (y grabar) una entrevista sobre las elecciones del 79 en mi calidad de sociólogo especializado en cuestiones electorales para luego censurarla completamente por "roja". Esos dos procesos también los has vivido tú con nosotros así que no necesito insistirte sobre ellos.